Editorial de El Inversor Inquieto

“¡Esto está que arde!”

Este mes de junio nos ha sorprendido con una ola de calor intensa, que está provocando incendios en muchos lugares, insomnio, ansiedad, cansancio e incluso daños a la salud algo más severos.

En los mercados de capitales también estamos sufriendo los mismos efectos, pero provocados por la ola de inflación que asola principalmente a los países occidentales. Los últimos datos de inflación en EEUU y en la Zona Euro, han motivado que el discurso de los responsables de los bancos centrales se haya hecho más duro y que la Reserva Federal haya tenido que actuar en consecuencia.

Recordemos que Powell tenía intención de subir los tipos un 0,5%, pero el último dato de inflación conocido la semana pasada, en el 8,6%, no le ha dejado margen de maniobra, por lo que ha tenido de subirlos un 0,75%, al igual que ha hecho Hong Kong o el Banco Central de Inglaterra.

En la Zona Euro, las retiradas de compra de deuda son una realidad y la subida de tipos en julio de un 0,5%, ya están descontadas por los mercados. Los primeros damnificados, como países, han sido Italia, Grecia y España, que han visto dispararse sus primas de riesgo, respecto al bono alemán, lo que ha obligado al BCE a celebrar un reunión de urgencia esta semana.

Los especuladores buscan, cual pirañas en una piscina, beneficiarse de los países con más deuda y menos disciplina fiscal, para provocar subidas en su primas de riesgo y ganar con ello importantes beneficios. El BCE ha dejado claro que intervendrá como sea necesario para evitar que dañen a los países más débiles, pero también ha avisado a estos, de que no será sin condiciones. Con ello ya están poniendo encima de la mesa, que los respectivos gobiernos, van a tener que aplicar una disciplina en el gasto y el endeudamiento, que les ayude a ganarse las ayudas prometidas.

En EEUU, los últimos datos de empleo, ventas minoristas o del mercado inmobiliario, empiezan a reflejar una debilidad, que tal vez sea beneficiosa para estabilizar la inflación y los mercados financieros. Algunos expertos consideran que a la vuelta del verano, la inflación americana se habrá estabilizado, al moderarse las presiones salariales. En la actualidad la oferta de trabajo en EEUU es muy superior a la demanda, pero esperan esto vaya dejando de ser así, al incorporarse más personas al mercado laboral como demandantes. Las ayudas económicas que el gobierno americano repartió entre sus ciudadanos, ha provocado que muchos americanos no hayan querido volver al trabajo, hasta que se les acabe el ahorro que acumularon con las ayudas.

Los expertos de Fidelity consideran que eso ya va a ir sucediendo, como parece que ya reflejan los datos de empleo americanos de la última semana y sobre todo, se notará más a partir de septiembre. Si esto fuese así, tal vez la Reserva Federal podría moderar su agresividad en la subida de tipos, pudiendo evitar con ello la recesión.

En la Zona Euro la estabilización va a durar algo más, por la dependencia que tiene el IPC a las energías, no obstante, se espera que también llegue, aunque sea con posterioridad a EEUU.

Los mercados financieros, que están sufriendo un nuevo repunte de la volatilidad y de las caídas, deberían empezar a encontrar de nuevo razones para estabilizarse y recuperar las caídas.

Sea como sea, por el momento, tenemos que seguir soportando calores, volatilidades e incertidumbres, que como siempre, pasarán y sólo causarán daños a quien no sepa tomar las mejores decisiones en estar circunstancias.