Editorial de El Inversor Inquieto

“El IPC no da tregua”

Como reiteran hasta la saciedad los economistas y analistas, la política monetaria de los bancos centrales pasa por la evolución de la inflación, esta por los precios de la energía, fundamentalmente y los mercados de capitales dependen de las políticas monetarias.

 Durante la última semana, han sido los datos de IPC los protagonistas, dado que se han publicado en buena parte de países. En nuestro país una tasa del 8,7% nos sitúa en niveles no vistos desde los años 90. Por el contrario China, dado que ha tenido buena parte de su economía cerrada, la ha mantenido estable en el 2,1%.

El dato de inflación que los mercados estaban esperando es el de EEUU, que se situó en el 8,6%, tres décimos por encima de lo esperado y que los mercados financieros no se han tomado nada bien, ni en Europa ni en EEUU, como era de prever.

La reacción inmediata de los mercados ha sido la de profundizar en las caídas que llevaban, ante el temor de que la Reserva Federal Americana agudice la agresividad de su política monetaria, que es lo que tiene nerviosos a los mercados.

En la Zona Euro, la presidenta del Banco Central Europeo, ya ha concretado esta semana que el día 1 de julio finalizan las compras de deuda y por otro lado, que en julio veremos la primera subida de tipos en diez años, que será de un 0,25%, pero no descarta que se vaya al 0,5% en el mes de septiembre, si la inflación sigue fuerte y la economía resistente.

En principio, para la primera parte del año, la evolución de la economía en la Zona Euro ha sido algo mejor de lo previsto, a pesar de la guerra en Ucrania, lo que da impulso a la política monetaria de subida de tipos. Por en contrario, en España, las previsiones para la economía, tanto para este año como para el próximo se están revisando a la baja.

Además de esta situación delicada, se suma el aumento de la prima de riesgo, al desaparecer el respaldo del BCE, lo que agudiza el problema del Gobierno en su gestión económica de forma importante. Los mensajes de control del gasto ya están llegando desde los organismos internacionales, lo que pondrá en mayores aprietos si cabe, al Gobierno, en una situación realmente desafiante.

El conjunto de los españoles asisten atónitos a unas subidas de precios cada día mayores, a desavenencias con socios comerciales como Argelia, que sólo pueden causarnos más daños económicos y a un Gobierno que noqueado por su incapacidad para gestionar el entorno desafiante en el que todos nos movemos, sólo da pasos de ciego, busca que en Bruselas les hagan de salvavidas y con todo ello sólo empeorar la situación económica de nuestro país y su imagen en el exterior.

Ante tanto desasosiego, a los ciudadanos sólo nos queda la resiliencia, la inteligencia, la audacia y la esperanza de que siempre las épocas malas dan paso a otras más favorables. Toca luchar para aprender y resistir.