Editorial de El Inversor Inquieto

“Datos macro que resisten y los que no”

Como los economistas y analistas nos recuerdan, estamos ante una crisis que tiene su origen en las medidas adoptadas por los bancos centrales tanto en 2008, por la crisis financiera, como en 2020 para sacar adelante las economías tras el cierre del mundo por el Covid, así como en la complejidad de activar las economías tras el parón.

La normalización de la política monetaria de los bancos centrales, que se ha adelantado a lo previsto a finales del año pasado, por la persistencia de la inflación y la guerra en Ucrania, ya ha tenido su impacto en los mercados de capitales, que temen el impacto que pueda tener en la economías reales.

Esta semana hemos conocido que la inflación en la Zona Euro durante el mes de mayo, ha aumentado en 7 décimas hasta el 8,1%. La decisión de Bruselas de imponer como sanción que no se importe crudo s la Zona Euro, calculan los expertos que puede impactar en la economía española en mas de un 2% del PIB. De hecho el Gobernador del Banco de España va a publicar su revisión a la baja del crecimiento económico de nuestro país, aunque tenga en contra de hacerlo, al Gobierno, que tiene por delante una elecciones en Andalucía, con encuestas muy desfavorables.

El dato del desempleo publicado esta semana, intenta contrarrestar los malos datos que se van a ir publicando. No obstante, aunque tengamos menos de tres millones de desempleados, España sigue siendo el país de la Unión Europea con el nivel más alto de desempleo y los expertos consideran que la interpretación de lo que está sucediendo en el mercado laboral, no es tan favorable como los fríos datos quieren dar a entender. Aunque haya menos desempleados, muchos de los nuevos contratos son por horas que no cubren la jornada laboral, hay mucho rotación en los fijos discontinuos, muchas personas se han excluido de las listas del paro, ante la falta de esperanza de encontrar trabajo y por otro lado, muchas empresas no encuentran trabajadores.

El dato que si acompaña a nuestra economía es el de la recuperación del turismo, que está siendo muy alto, hablándose ya de que estamos recuperando los niveles previos al Covid.

En otros países de Europa hay que destacar el aumento de las exportaciones alemanas, aunque su sector servicios ha decaído. Reino Unido tiene a sus fábricas con menor actividad, mientras que en EEUU aumenta claramente la actividad de las suyas.

En el mercado americano el empleo sigue muy fuerte, tal y como lo demuestra que sigue en una tasa de desempleo del 3,6%.

La gran incógnita sigue siendo cuales van a ser los siguientes paso de la Reserva Federal en cuanto a la subida de tipos. En principio el 0,5% para las reuniones de junio y julio, es algo anunciado, pero las especulaciones se centran en si eso será así o lo llevarán al 0,75%, con el consiguiente aumento de riesgo para la economía americana.

Que en China se esté levantando el confinamiento de las ciudades víctimas de la política “Covid cero”, es una buena noticia, para que los cuellos de botella que habían provocado, se vayan deshaciendo y con ello beneficiando a la inflación en general.

Todas las noticias que favorezcan la estabilización de la inflación, serán acogidas con entusiasmo por los mercados financieros y por los bancos centrales. De momento no hay datos que lo confirmen, pero se espera que pueda suceder en los meses de verano.