Editorial de El Inversor Inquieto

Semana de alto voltaje en los mercados

La primera semana de mayo ha sido de todo, menos aburrida. Comenzamos la semana con el error del “dedo gordo” y hemos terminado con que el mercado no se cree a Powell.

Durante el fin de semana, el sábado 1 de mayo en Nebrasca, se celebraba la junta de accionistas del fondo Berkshire Hathaway, en la cual, Warren Buffett volvió a dejar una de sus frases lapidarias diciendo:” Una de las protecciones más sólidas contra la inflación es mejorar tus habilidades y trabajar para ser el mejor en tu campo”. También hizo gala de su estilo de inversión, que se basa en comprar cuando el pánico llega al mercado y vender cuando la euforia se apodera de él, algo sencillo de entender pero complejo de hacer, para los inversores que se guían de sus emociones. Confirmó que durante el primer trimestre del año, habían hecho compras por valor de 41.000 millones de euros.

El lunes comenzábamos la semana con caídas importantes en el mercado sueco, que se fueron expandiendo por el resto de mercados europeos, bajo el temor de ciberataques o noticias nuevas en los temas de actualidad. La realidad se supo cuando desde Citigroup confirmaron que un “trader” suyo en la mesa de Londres había metido por error una operación de venta, que desató las caídas en cascada. En el mundo financiero eso  se conoce con el nombre de “fat finger” o dedo gordo. Las caídas de los mercados el lunes, se vieron compensadas con subidas el martes.

El miércoles la Reserva Federal americana subió tipos de interés un 0,5% y su presidente, Powell anunció que las subidas posteriores de tipos en junio y julio, serían de la misma magnitud. Los índices americanos reaccionaron con subidas superiores al 3% y 4%, ante el alivio de que no fuesen del 0,75%, que eran lo que temían.

La alegría no duró ni 24 horas, porque justo en la sesión siguiente perdieron más de lo que habían subido en la sesión precedente. La explicación que encontraron los analistas era que manejan estadísticas en las que hay un 85% de probabilidades de que Powell no cumpla su palabra, porque la realidad de la inflación le va a obligar a ser más agresivo.

Según la mayoría de los analistas, las caídas tanto en renta fija como en renta variable, de forma totalmente correlacionada, podrían encontrar el fondo pronto. Las razones podrían venir de la mano de buenas noticias en forma de datos que confirmen que la inflación ya ha tocado techo, o que China relaja medidas por la mejora de los contagios, así como de la guerra, donde a partir del 9 de mayo, algunos creen que se podrían encontrar nuevas vías de negociación que llevasen al alto al fuego.

Sea como sea, en la actualidad los principales índices bursátiles, así como los activos de renta fija, ya han corregido de forma importante, los excesos que podían traer acumulados, lo que empieza a aclarar el horizonte de oportunidades para muchos gestores, que están aprovechando para salir de compras, esperando que cuando el mercado se dé la vuelta, que lo hará en algún momento, como en todas las crisis anteriores, sus estrategias les permitan recuperar las pérdidas actuales, volviendo a los niveles que tenían a finales de 2021.

Todas las crisis anteriores han demostrado que las estrategias globales y bien diversificadas, permiten a los inversores recuperar las pérdidas que provocan las situaciones de crisis, por lo que esta no será diferente. Sólo queda hacer bien el trabajo y esperar pacientemente a que el fruto madure.