Editorial de El Inversor Inquieto

“China tiene su propia hoja de ruta”

Esta semana la delicada situación de la empresa China, Evergrande, y la declaración de ilegalidad de toda actividad relacionada con las criptomonedas, han vuelto a colocar a la segunda economía del mundo en el centro de atención.

Protagonismo compartido con la Reserva Federal americana, que con las declaraciones del presidente Powell, concretando la retirada de estímulos, cumpliendo con su palabra de ir avisando a los mercados de sus intenciones, ha provocado subidas en los principales mercados bursátiles del mundo, para compensar las caídas que Evergrande provocó en la sesión del lunes.

En lo que llevamos de 2021, China está poniendo de manifiesto, lo que un país con gobierno comunista puede intervenir en todo lo que sucede en un país. La regulación intervencionista está un su nivel más algo de las últimas décadas, en el partido dejó que los asuntos financieros y económicos, tuviesen una libertad similar a los países democráticos.

Según los expertos de GAM, la hoja de ruta del Gobierno chino les lleva al objetivo de la prosperidad común, nombre con el que han calificado el congreso que van a tener el año próximo y para el que están trabajando sin descanso. Esa prosperidad común entendida como que aumente la clase media próspera desde el punto de vista económico, para que sea la más numerosa del país, para evitar con ello revueltas sociales.

Para llegar a cumplir ese objetivo, están interviniendo en la distribución de riqueza, la educación, el sector inmobiliario, las empresas tecnológicas y sobre todo, el control de los datos de todo lo que hacen los ciudadanos chinos, para poder tomar las decisiones que sean necesarias. El gran reto para el gobierno chino es mantener la paz social con la batería de intervenciones en la libertad de los ciudadanos y el mundo de los negocios. Un reto con enormes garantía de éxito, teniendo en cuenta la educación comunista y por tanto, privada de libertad, que acompaña a los ciudadanos, desde que nacen. No obstante, siempre es un reto, privar a los ciudadanos de las áreas de libertad a las que se habían acostumbrado.

Por tanto y en conclusión, todo lo que está sucediendo en China, tiene más que ver con temas demográficos, como el envejecimiento de la población, que con ataques a sectores como los que se están viendo afectados, como efecto colateral y mal necesario para conseguir el objetivo final. Evergrande es otra empresa víctima de lo que está sucediendo, que en principio no debería provocar ninguna catástrofe en los mercados financieros mundiales.

Mientras China tiene muy claro hacia donde va, el resto del mundo y sobre todo EEUU, están interpretando y reaccionando al intervencionismo Chino, como posibles amenazas a sus intereses económicos.

Cuando el cierre de las economías por la pandemia provocó una recesión mundial en todos los países, China fue la primera en caer y ahora ha sido la primera en recuperarse y la primera en retirar estímulos, lo que está enfriando la economía de forma importante. Algo que no sólo no les preocupa, sino que es consecuencia de su plan de ruta en el corto plazo, pero que los expertos de GAM consideran que es algo coyuntural y por tanto una oportunidad para incorporar este mercado en las carteras de inversión, pensando en el medio y largo plazo.

Todo esto contrasta con el momento en el que están el resto de economías del mundo. Con EEUU comenzando la retirada de estímulos para ir normalizando la situación y con la Zona Euro que ha frenado su recuperación económica, y donde el BCE ya está pensando también en esa retirada de estímulos.

Mención aparte tiene España, donde su crecimiento económico se está frenando, con un consumo minorista que no es tan fuerte como algunos esperaban y con el gran reto de conseguir que las ayudas concedidas por Bruselas, se concreten en proyectos que lleguen a la economía real. Este último asunto preocupa especialmente, porque sólo el 7% de lo concedido, se ha concretado hasta el momento. En nuestra contra también, está la experiencia de ocasiones anteriores, en las que nuestro país no consigue aprovechar el 100% de las ayudas que se nos conceden. Realmente, algo increíble e imperdonable, cuando hay tanto que reformar, mejorar y transformar. Ya no servirá el discurso político victimista de que no nos ayudan, cuando lo que realmente sucede es que no sabemos aprovechar las ayudas que nos conceden.

Para los inversores, una vez más, las carteras globales, son las que ayudan a aprovechar todas las oportunidades que surgen en cada zona geográfica y en cada sector económico relevante.