Editorial de El Inversor Inquieto

Situaciones enfrentadas

Mientras estrenamos el mes que nos llevará a cerrar la primera parte de este 2021, todas las miradas están puestas en el verano, como tabla de salvación para muchos.

La finalización del estado de alarma a comienzos de mayo ha traído como consecuencia, la relajación de las restricciones impuestas en toda España, lo que está afectando de forma muy positiva a la evolución de la economía, tanto en aumento del empleo como mejora de la confianza de los consumidores.

El progreso en los procesos de vacunación en todo el mundo, incluido nuestro país, está dando enormes esperanzas al sector turístico, para no solo salvar el verano, sino poder generar ingresos importantes. Al margen de que las economías están recuperándose a distinto ritmo, según la evolución de la pandemia, lo cierto es que ya todos hablan de recuperación consistente, pensando en que lo peor de la pandemia ha quedado atrás.

Los países de la OPEP lo han tenido en cuenta en la reunión que han celebrado esta semana y están analizando con detalle como va a evolucionar la demanda de petróleo en los próximos meses, para determinar si modifican la producción actual, lo que ha llevado al precio del barril brent, ha subir hasta los 70 dólares.

Otras de las consecuencias que provoca la recuperación de las economías, es la ya tan escuchada preocupación por la evolución de la inflación. La Zona Euro ya ha llegado al 2%, que es el nivel que esperan mantener los próximos años y todas las declaraciones de los máximos responsables de los bancos centrales, se siguen con enorme interés, para deducir cuando van a cambiar su política monetaria.

El Banco Central de China ya lo ha hecho y la Reserva Federal parece que va a ser la siguiente. De hecho, ya están probando a vender deuda, para analizar el impacto que puede ir teniendo en el mercado. Las autoridades monetarias ya están avisando al mercado de que hay que prepararse para ese momento y en el Banco Central Europeo, ya han alertado a las entidades financieras españolas, del impacto negativo que puede suponerles.

Por tanto, la favorable situación que estamos viviendo con las vacunas, la eliminación de las restricciones y la mejora de las economías, se enfrenta a los retos que van a tener que abordar todos los agentes económicos, sobre todo en el año próximo y con mayor intensidad en 2023.

De ahí que la prudencia que supone ser previsores, será fundamental para las familias, las empresas y los gobiernos, porque la eliminación de las ayudas monetarias y las subidas de tipos de interés, van a ser una realidad, tanto más cercana cuanto más rápido recuperemos totalmente la normalidad previa a la pandemia.