Editorial de El Inversor Inquieto

Los peores registros de la historia

Esta última semana de julio nos deja los titulares reales sobre el primer impacto del Covid-19 en las economías y las empresas, con datos y pérdidas históricas, que confirman la magnitud de los daños económicos sufridos.

En cuanto a las empresas, los resultados de las grandes ganadoras, como Amazon, Apple o Google, han cumplido con los extraordinarios resultados que de ellas se esperaba e incluso algunas lo han superado. Todo ello confirma que el sector tecnológico ha sido el gran ganador y que tiene por delante un brillante futuro.

El sector financiero, junto con el turístico son los más dañados. Como impacto importante tenemos las cuentas presentadas por el Banco Santander, que reflejan una pérdidas de casi 11.000 millones, que no van a poder recuperar este año, lo que hará que cierren el ejercicio 2020 con pérdidas por primera vez en su historia. El BBVA también ha presentado pérdidas por encima de los mil millones de euros, mientras que Sabadell y Caixabank ven caer sus beneficios en torno al 70%.

Además del aumento constante de los rebrotes, esta última semana de julio también nos deja para las hemerotecas, la intención del presidente americano de aplazar las elecciones prevista para la primera semana de noviembre, algo que no ha sucedido en 244 años y que no tiene ninguna posibilidad de suceder. Los expertos políticos consideran que la maniobra de Trump es cuestionar el sistema electoral americano, para cumplir su amenaza de no aceptar el resultado electoral de noviembre, que en estos momentos se le presenta muy complejo el repetir como inquilino de la Casa Blanca para los próximos cuatro años.

Ahora comienza el mes de agosto, con tantas incertidumbres, que todo apunta a que podemos encontrarnos con recortes en los mercados financieros como los vistos en la recta final de julio, que permitan tomar posiciones a muchos inversores, que están construyendo sus carteras o ampliando los saldos que ya tenían.

Veremos lo que va a suceder, pero como siempre, la conclusión final será que nunca llueve a gusto de todos, suponiendo que llueva, aunque desde luego, nubes negras hay muchas y calor que amenaza tormentas también.