Editorial de El Inversor Inquieto

Momento para la coherencia ideológica:¿Dónde está la izquierda?

El respeto hacia las personas es algo que va innato a la propia naturaleza humana, como algo que poner en práctica y exigir, con la misma contundencia. Al margen de esta concepción del respeto, hay otra forma, muy relacionada con la palabra admiración, sin que llegue a ser exactamente lo mismo.

La ineficiente gestión del coronavirus, no sólo está provocando una crisis sanitaria y económica muy superior a la que hubiese sido con otra gestión más responsable y eficiente. En nuestro país se está convirtiendo en una batalla campal ideológica, entre la izquierda radical y la derecha o centro, así como la izquierda moderada. No significa que hasta ahora no la hubiese, sino que la batalla no era tan cruenta como en este momento. Ahora si que hay dos bloques bien diferenciados.

Los líderes de la izquierda en el Gobierno, están siendo incapaces de reconocer su falta de previsión e ineficiente gestión, algo exigible en sus cargos, porque para eso se les paga. Ellos claramente no opinan lo mismo, porque la humildad no está en su vocabulario.

Lo más llamativo de lo sucedido esta semana, es la alusión del líder de la izquierda más radical de nuestro país al artículo 128 de la constitución, para intentar explicar y justificar lo que estaría pensando hacer con la propiedad privada en España, como si no fuese un derecho constitucional.

Si la ideología de izquierdas tiene entre su máximas el compartir todos los bienes para interés general, ¿Por qué no lo hacen todos los votantes y defensores de ese tipo de ideología? ¿Dónde está su coherencia entre lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen? Tal vez la ideología pura de izquierdas, este contaminada en España, porque muchos de ellos viven como los de derechas, según su forma de pensar y agredir. Ahora tienen una oportunidad de oro, de poner todo su patrimonio a disposición del Estado, para la defensa del interés general.

Hasta ahora no han tenido otra oportunidad tan valiosa para demostrar que merecen el respeto de la sociedad, por su coherencia. ¿Por qué hay que obligar a otros a que vayan en contra de su ideología, cuando uno no cumple con la suya?

Las ideologías de centro y derecha, además de algunos de izquierda moderada, defienden la propiedad privada, al tiempo que la solidaridad con los más necesitados, por decisión personal, no por imperativo legal o por Decreto. En esta defensa cerrada de sus derechos y libertades está la coherencia de comportamiento, sin que sea preciso obligarles.

¿Por qué hasta los de ideología de izquierda radical no están de acuerdo la expropiación de los bienes privados? Y si lo están ¿por qué no encabezan una manifestación “on line” donando todos sus bienes al Estado? Tal vez con ello conseguirían adeptos que no estuviesen contaminados por la sociedad capitalista que ellos tanto desprecian, pero de la que hipócritamente forman parte.

Los defensores de la propiedad privada, la seguridad jurídica, el honor, la prosperidad individual a base de esfuerzo, sacrificio y múltiples riesgos, son coherentes, se sabe lo que van a defender y por qué lo hacen, dan ejemplo de ello cada día.

¿Qué categoría moral tiene la izquierda radical y extremista en España? Sólo hay que ver a muchos de ellos como viven, cuánto ganan, sin ser honesto o coherente su comportamiento, y que hacen con sus patrimonios individuales.

Cuando la grito de camaradas, todos ellos donen sus bienes al Estado, para pagar la deuda que se va a contraer para ayudar a los más desfavorecidos, les aplaudiremos y felicitaremos. Mientras eso no sea así, sólo estaremos ante otros hipócritas, y embaucadores, que hacen sus fortunas y patrimonio individual, engañando a todos los que les siguen y robando a todo el que pueden, abusando de la ley, la democracia y el poder que el pueblo les ha otorgado.

El coronavirus nos está dejando muy claro donde está la coherencia y donde el abuso, que cada uno se ponga del lado que quiera, pero que asuma que se le llame coherente o hipócrita, porque ahora no hay zonas grises. El sector privado sabe los sacrificios que van a tener que ayudar a la reconstrucción, no hace falta que les confisquen los bienes. ¿Qué van a hacer todas las personas de ideología de izquierda radical con su patrimonio y que no creen en la propiedad privada para ayudar al país y a los más necesitados?

Toca terminar con la famosa frase de JF Kennedy :” No preguntes que pueda hacer tu país por ti, pregúntate, que puedes hacer tu por tu país”