Editorial de El Inversor Inquieto

La firma del pacto más esperado

En 2019 la gran mayoría de las noticias y el comportamiento de los mercados financieros, giraron alrededor de los avances del acuerdo comercial entre EEUU y China.

 Con esa esperanza, el mes de enero fue el primero en festejar la posibilidad, con subidas que ayudaron a las carteras de los inversores, a recuperar casi la mitad de lo que habían caído durante 2018. El camino que EEUU y China encontraron para aproximar posturas, fue tomar la decisión de trabajar para encontrar puntos de acuerdo, que llevasen a resolver el conflicto comercial entre ambas potencias mundiales, por fases.Durante todo el año estuvieron trabajando para ello, y el 15 de enero de 2020, se produjo la firma de esa primera fase. Más que por el impacto inmediato en el comercio mundial y las economías a nivel global, lo trascendente de la firma es la voluntad de las dos primeras economías del mundo de llegar a acuerdos, dado que ambas han sufrido en sus carnes, es decir, en sus crecimientos económicos, los impactos negativos de la escalada de aranceles ente ambos.

Muestra de ello es el hecho de que la economía China creció en 2019 un 6,1%, que es peor resultado en 29 años. Bien es cierto que los mercados financieros han celebrado que en el mes de diciembre ya se ha notado una mejora en la actividad económica, ayudados también por las mejores expectativas para el presente año, al rebajarse el riesgo de aumento en las tensiones comerciales este EEUU y China tras la firma de la primera fase del acuerdo.

Los expertos consideran que lo que realmente subyace como trasfondo a ese conflicto comercial, es una lucha por el liderazgo económico y tecnológico a nivel mundial. De ahí que todos ellos coincidan en que aún queda mucho camino por recorrer para dar por finalizado el conflicto y que en algún momento volverá a aumentar la tensión entre ambos países, en este proceso de negociación, en el que ahora van a empezar a trabajar en lo que llaman la segunda fase, tras dejar ya firmada la primera.

Dado que 2020 es año electoral en EEUU, y que las presidenciales tendrán lugar en noviembre, parece poco probable que Trump tense las relaciones con China, dado que busca la reelección y esa situación no le favorecería en nada. Otra cosa será 2021, si logra seguir en la Casa Blanca y por tanto podría tensar la situación para conseguir sus propósitos, que claramente van a proteger la propiedad intelectual y la tecnología americana, entre otras cosas.

En estos momentos ambos países siguen soportando aranceles entre ellos, pero que se irían reduciendo si se cumplen los acuerdos del pacto.

El resto de países del mundo observan los avances, al tiempo que buscan negociar su particular impacto en forma de aranceles por parte de EEUU, como medida de protección para su mercado, al tiempo que va dañando a otras economías.

Una de las más afectadas ha sido Alemania que con un crecimiento de tan sólo el 0,6% en 2019, ha dejado de ser la locomotora de la Zona Euro, pero ha esquivado la recesión en la que estuvo a punto de entrar a mediados de 2019.

En estos momentos, los mercados de renta variable centran su atención en los resultados de las empresas cotizadas, que han comenzado su publicación en EEUU esta semana y lo harán en España la semana próxima.